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martes, 22 de febrero de 2011

Cama para cuatro

Hace un rato mi princesa y yo bañamos a nuestro precioso...lo hacemos en la recámara de él, junto a la ventana, donde entra un hermoso sol, que junto con la tibia agua dan enorme placer a mi pequeñito...le encanta sentir el agua en su cuerpecito...para después devorar su leche y quedarse profundamente dormido... Lo acomodo en la cuna grande, que está en esa misma recámara, para que siga disfrutando de la resolana que calienta el ambiente...

Mientras yo lavaba el baño de nuestra recámara, Angie estuvo viendo "La Bella y la Bestia", quedándose dormida en el sofá...la llevé a su habitación por los olores que despedían el montón de productos de limpieza que estaba utilizando...y después de acostarla en su cama "de niña grande", me quedé ahí sentada...contemplándola...la vi tan grande ya, en comparación a mi bebecito! ...luego fui a ver a Miguel Ángel, dormía plácidamente después de un maravilloso baño...ya está enorme y hermoso!!! ...y ahí me quedé también, de pie junto a su cuna...pensando en lo rápido que ha pasado el tiempo...ayer ya fuimos a las vacunas del mes y medio! ...el tiempo...como lo imaginé...sigue volando...

Sé que muy pronto los dos andarán corriendo juntos... gritando al mismo tiempo...reclamando nuestra atención a la vez...peleando y divirtiéndose de la mano... Y sé también, que en menos de lo que quisiera...mis pequeños se encerrarán en su cuarto a llorar, ya no buscarán nuestros brazos para consolarlos... nos cerrarán la puerta diciendo "déjame sol@", ya no reclamarán de frente lo que les parezca injusto... y dirán "buenas noches, Mami y Ma"...en lugar de "abrázame para dormir"...

Sí...ese día llegará...pero mientras tanto...los abrazaremos todo lo que podamos durante la noche...los besaremos cada vez que despertemos para asegurarnos de que están bien...tomaremos sus manitas entre las nuestras asegurándoles que nada deben temer porque estamos con ellos...les repetiremos "sólo era un sueño feo" cuando se sobresalten, despierten o lloren al dormir...  mientras tanto...seguiremos gozando de una cama para cuatro...

viernes, 18 de febrero de 2011

¿Mujer de mis manos...?

Desde muy pequeña escuché ese término en mi mamá para referirse a mujeres "de verdad"...jejeje..."es muy mujer de sus manos", decía cuando hablaba de alguna mujer que tenía todas las "cualidades" que para ella eran importantes: su casa impecable "como un espejo", sus hij@s bien atendidos -en alimento, vestido, educación...-, su esposo con la ropa bien planchada, con un corte de cabello perfecto, etc..., sabía bordar, coser, tejer, y hacer mil y un manualidades...y además con una imagen envidiable... No sé por qué...pero siempre quise ser esa mujer...probablemente siempre he querido que mi madre reconozca que hago bien las cosas...o por lo menos algo...
Cuando dejé de trabajar, creí que por fin podría ser esa mujer...pensé -ilusamente- que al no tener un "trabajo de verdad" tendría el tiempo para hacer tooodas esas monerías que mi madre a sus 70 años sabe hacer...qué equivocada estaba! ...Fue hasta pasados los 2 años de Angie cuando por fin se me aligeró un poco el trabajo en su atención, y fue entonces cuando decidimos embarcarnos nuevamente en la aventura de la maternidad...ahora, el trabajo se ha duplicado en cuanto a la crianza...apenas estoy "agarrando el paso" para ajustar el montón de cosas que hacer en sólo 24 horas...o 20 por aquello del tiempo de dormir...

Hace un rato, mi princesa y yo finalmente hicimos las empanadas que desde hace varias semanas -o meses, ya ni sé- mi mujer me había pedido...y mientras amasaba, pensaba en aquella frase de mi madre...sólo para darme cuenta de que no lo soy...mi casa la logro tener hermosa un día...pero por la tarde-noche, ya está otra vez tirada...de peluches, bebés, pinturas, crayolas, hojas recortadas, gises hechos polvo, plastilina pegada al suelo, mis zapatillas todas revueltas, mi ropa saqueada...trastes sucios, biberones al por mayor, el cesto de ropa sucia otra vez lleno, etc...; sé bordar, pero para mi pequeñito no pude terminar más que su nombre -y no le he puesto la orilla-, sé tejer, pero sólo llegué a la mitad de la cobijita que tejí para Angie durante el embarazo, y a Miguel Ángel ni siquiera le empecé nada...coser, no sé más que hacer bastillas -y bastante mal, por cierto-, y por último...cocinar...fatal!...ayer o antier que vi el blog de Ana , pensé en cuánto me gustaría saber hacer todas esas maravillas...además, mi suegra es una mujer que vive para cocinar...así que hace unos platillos deliciosos... comida que disfrutó mi mujer por casi 30 años y que ahora imagino extraña...siempre en este aspecto me siento tan debajo del estándar que debería tener...porque sé que el parámetro de comparación es realmente alto...

Así que...¿mujer de mis manos?...no, definitivamente creo que es prueba no superada... =(

martes, 15 de febrero de 2011

Hoy es día 15

Lo cual significa que llevo un mes más siendo de ti...un mes más aprendiendo del amor...un mes más caminando de tu mano Cielo; cada vez que lo pienso, confirmo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

Mi motivo mejor eres tu...te amo!


lunes, 14 de febrero de 2011

El amor hecho princesa...

¡Cómo cambia la vida cuando llegan los hijos! Cuando se es joven/soltera/novia/ éste día siempre está enmarcado de cosas cursis y melosas...globos, tarjetas, chocolates, regalitos, desayuno/comida/cena romántica, canciones y demás...el día parece interminable...y las noches son lo mejor...es la hora de salir y divertirse...qué importa desvelarse o dormir al amanecer...

Hace 4 años, una hermosa mañana de invierno...nuestro amor se hizo princesa...el amor que sentíamos una por la otra no tenía otro destino que hacerse palpable...visible... tangible...y esa mañana...con los nervios a flor de piel y yo con el dedo gordo de mi pie fracturado...de la mano nos adentramos en la parte más maravillosa de nuestra historia...

Desde hace 4 años nuestros 14 de febrero ya no son lo que un día fueron... celebramos el amor...sí...pero celebramos el amor de hermosos rizos color café, ojos grandes y expresivos, y boquita sexy (como dijo mi tía cuando la conoció)...hace 4 años (como dice mi mujer), perdimos nuestra tranquilidad para siempre...dejamos atrás nuestra libertad para atarnos por lo que nos reste de vida a una preciosa muñeca de voz angelical y léxico envidiable...hace 4 años comprendimos lo que era el verdadero amor...y pudimos finalmente tomarlo en nuestros brazos una inolvidable tarde de octubre...

Hace 4 años comenzó el segundo capítulo de ésta historia de amor...y hoy somos 4 los que lo celebramos...
¡Feliz día del amor! Y desde éste hogar, a quienes lo están buscando, les enviamos nuestros mejores deseos para que muy pronto celebren en sus vidas el amor hecho bebé...

sábado, 12 de febrero de 2011

Ya ha pasado un mes!

Parece increíble que nuestro precioso ya tenga un mes de nacido!!! El tiempo ha volado y nuestro frágil y pequeñito bebé de 2740 kgs. y 49 cms. ahora sea un fuerte bebé de 5 kgs y 56.5 cms.!  Estamos asombradas pues Angie tuvo un crecimiento más lento, y este hombrecito a las 2 semanas ya pesaba 3,900 kgs y medía 55 cms... Este ritmo de crecimiento nos tiene bastante más tranquilas, pues con nuestra princesa pudimos tener todos los cuidados necesarios para que no se enfermara siendo pequeñita...en cambio Miguel Ángel tiene una hermanita a la que diariamente desde los 15 días de nacido va a recoger al colegio, inhundado de los virus invernales que no nos quieren soltar... =(

Este mes ha sido difícil, nos estamos adaptando en todos los aspectos a nuestra nueva vida, mi mujer y yo ya casi logramos acostumbrarnos a dormir sólo 4 horas diarias (y no consecutivas), prepararnos para salir arreglando a un bebé, una princesa y dos mamás en cada vez menos tiempo, estamos perfeccionando la técnica de preparar lunch y desayuno de Angie/vestirla/dar de comer a Miguel/cambiarle pañal/arreglarnos una u otra para llevarla al Jardín... todo exactamente a las 7:30 a.m...creo que fue la venganza del hermano menor, pues ahora él también reclama atención cuando Angie la necesita!  =S

Estas semanas Yazmín está realizando un proyecto en la ciudad, por lo que estamos viviendo como una familia más "normal", pudiendo disfrutar de las mañanas (sólo muy temprano, claro) y las noches los 4 juntos. Así que el resto del día me estoy tratando de "poner al corriente" con el orden de mi amado hogar... que como se imaginarán, aunque ya casi está listo -como a mi me gusta-... aún quedan cosas por terminar... Pero no ha sido nada fácil... diariamente hay muchas otras cosas más importantes qué hacer... comenzando por atender a mi bebé -biberón/pañal/arrullo/estimulación-, dar de comer a mi princesa (sigo comprando la comida porque no logro que me alcance el tiempo para hacerla), hacer la tarea con ella, ver la tv o jugar con ella un rato -cada vez menos, tache para mí-, sentarme a jugar en el face (¡¡!!) y ver la tv con mi amada mujer cuando llega (aunque siempre está combinado con atención bebé-princesa)...

Por otro lado, comienzo a resignarme con el asunto de la lactancia...y aunque sé que lo lamentaré pronfundamente como con Angie...me está resultando muy complicado lograrlo...mi pequeño, aunque le batalla un poco al principio, logra sujetarse bien al pecho...pero tiene que esforzarse por más de 20 minutos en cada lado para lograr -creo yo- sólo 1 onza...porque llora y llora pidiendo más y termina tomando otras 2 o 3 onzas de fórmula... Esta carencia debe ser por la poca estimulación diaria, pues entre desayuno, comida, cena, aseo, vestir a Angie, recogerla, tarea, etc...varias tomas del día se empalman, por lo que en razón del tiempo debo suprimir el tiempo de lactancia materna por la agilidad del biberón... =(

Lo único que me consuela -aunque no del todo- es que mi precioso está creciendo hermosísimo, grande y fuerte...y aunque el día que cumplió el mes comenzó con un poco de medicamento para la gripe que le contagiamos, es un niño muy sano.

Hay momentos del día en que por algunos minutos sólo quiero contemplarlo... grabar en mi mente y mi corazón la suavidad de su rostro...el perfume de su piel... la ternura que emana cuando llora...la fuerza que me hace sentir cuando reclina su cabecita en mi pecho y se queda dormido...la pureza de sus sonrisas... la vulnerabilidad que siento cuando sé que cuidaré de él lo que me resta de vida... Mi pequeñito ha crecido...sus piernitas y bracitos son más fuertes...su cuerpecito más robusto...su cabecita más firme...sus ojos me miran fijamente cuando ase con fuerza mi dedo con su manita...es tan perfecto... que no me queda más que creer que Dios existe... y me ha dado el mejor regalo de mi vida...

jueves, 3 de febrero de 2011

Llanto nocturno

Por el título podrían imaginar que voy a hablar de Miguel Ángel...no es así.  Es nuestra princesa la que tuvo un par de semanas de crisis nocturnas...comenzó una semana antes del nacimiento del bebé, despertaba a mitad de la noche llorando primero inconsolablemente, para después continuar con un llanto de enojo y rechazo hacia nosotras...nos gritaba "no te quiero", "vete"...hubo ocasiones que el llanto duró casi una hora y otras en que fue más de una vez... a la par de sus episodios de llanto se presentaba también su des-control de esfínteres... diariamente se hacía pipí por lo menos una vez por la noche... Comenzamos hablándole suave y dulcemente, tratando de calmar su angustia... pero al paso de los días, el pasar noches enteras sin dormir y tratando de "razonar" (¡¿¿??!) con una niña de 3 años...hacía que nuestra paciencia fuera disminuyendo y proseguimos a reprenderla... llegó un momento en que yo sentía que la situación me estaba rebasando...no podía tranquilizar a mi propia hija...

Llegó el momento del alumbramiento...y conforme habíamos preparado el momento, Angie supo que iba a quedarse con su tía mientras Ma y Mami iban al hospital para que el doctor sacara al bebé de la pancita de Mami... originalmente le dijimos 2 días, previendo una cesárea...al final sólo fueron unas pocas horas, pero ella sigue con la idea de que me fui de su lado 2 días... Ese día no hubo llanto, sólo sonrisas y expectativa a pesar de haberse levantado en la madrugada cuando nos escuchó prepararnos para irnos...pero el bebé llegó a casa, y aunque ella amorosamente había preparado todo para su llegada...el tenerlo ahí le trajo una serie de sentimientos encontrados... quería cargarlo, besarlo, acariciarlo, cantarle canciones...pero a la vez exigía atención cuando yo lo alimentaba, continuó despertando por las noches a llorar y hacerse pipí, desobedecía cualquier indicación por pequeña que fuera e incluso pasó a una actitud de reto, lloraba gritando a todo pulmón junto al moisés...a pesar de que le habíamos pedido que no lo hiciera pues el bebé podría asustarse y si le decíamos algo relacionado con él nos respondía "¡no quiero a Miguel Ángel!", "no quiero que esté aquí"...en una ocasión salí por un par de minutos de la recámara...a mi regreso el bebé tenía el gorrito tapándole toda la carita, mientras se movía desesperadamente... ese día no pude contenerme y lloré mucho...le dije que porqué hacía eso...me contestó que porque estaba enojada conmigo... Yo me sentía enojada, triste y hasta tal vez decepcionada...pero al mismo tiempo traté de entender a mi princesa... trataba de "ponerme en sus zapatos"...la abracé y le dije cuánto la amaba aunque en realidad lo que quería era reprenderla, sólo le dije ella me había prometido ayudarme con el bebé, que las 3 lo habíamos esperado mucho tiempo y ahora había llegado por fin a nuestra familia...

Poco a poco esas crisis fueron cediendo, tuvimos la fortuna de estar los 4 juntitos todo el día en nuestro hogar esos primeros días, por lo que nos fue posible mimar a nuestra hija, ayudarle a seguir con su rutina diaria y hacerle entender que ella seguía siendo nuestra princesa y que la amamos igual o más que el primer día que llegó a nuestras vidas...le hemos mostrado las fotos de cuando ella tenía la edad de su hermanito para que viera lo felices que nos hacía desde entonces... Angie es una niña muy buena, sabemos que la llegada de un hermanito es complicada...sobre todo cuando se es única...ahora nos damos cuenta de que fue mejor que externara todo lo que sentía, porque el proceso fue más rápido y lo ha podido superar con mayor facilidad... afortunadamente todo ha quedado como un episodio que debíamos vivir...esta familia de 3 está aprendiendo a ser una feliz familia de 4...

Celos por la llegada del nuevo bebé

Los psicólogos consideran que los celos que sienten los bebés y niños cuando viene en camino o nace un nuevo hermanito, es una reacción normal e incluso necesaria y advierten que los niños celosos pueden presentar síntomas muy variados como regresión a etapas evolutivas ya superadas (lloros continuos), trastornos emocionales o físicos (cambios de humor y cierta agresividad), que no siempre son fácilmente reconocibles como celos. (1)

Esta situación no suele darse en la primera etapa de la vida de los niños, sino más adelante. De hecho la intensidad de los celos suele ir variando de unas edades a otras. La mayoría de los expertos opina que ante la llegada de un nuevo hermano la edad más conflictiva suele ser entre los tres y seis años, que es cuando surge una mayor rivalidad. Sin embargo, a partir de los seis o siete años los niños suelen tener una actitud de cooperación con los padres y madres y de mayor acercamiento al recién nacido.  (2)

Los celos son normales

Aunque el niño oiga que nada va a cambiar con la llegada del hermanito y que papá y mamá le van a seguir queriendo igual, su miedo a lo desconocido, a esa reorganización total de la familia provoca celos. Es una reacción natural ante una situación de pérdida de poder, de atención y de amor (o por lo menos así lo cree él).

No hay que preocuparse en exceso: en la mayoría de los casos, los celos no son ni tan graves ni tan duraderos como los padres pensamos. Es la forma que tiene el pequeño de expresar sus sentimientos por los cambios, y lo habitual es que desaparezcan cuando se acostumbre a ellos. Pero de momento, piensa que ese intruso ha llegado para sustituirle. Este sentimiento es normal y necesario: un niño que no expresa ningún tipo de celo, por pequeño que sea, puede que esté escondiendo algún otro problema.
 
El niño pasará por tres etapas antes de acoger a su nuevo hermano:
  • Protesta. Es la etapa inicial. El pequeño utilizará todo lo que tenga a mano para recuperar esa atención de los padres que antes conseguía sin ningún esfuerzo.
  • Desesperación. Ante la falta de respuesta a sus demandas (su hermano sigue en casa) se desespera y puede mostrar cierta ansiedad.
  • Adaptación. Por fin, el pequeño se resigna y poco a poco se va acostumbrando a la nueva situación. 

Cómo se manifiesta el hermano mayor

  • El comportamiento:
  1. Muchos usan la desobediencia, el llanto o el incordio al hermano (le quitan el chupete, le empujan...) para llamar la atención. Estas reacciones son una especie de castigo al "nuevo" y a sus propios padres.
  2. Pueden volverse más retraídos o tímidos: el pequeño evita el contacto con otros niños o adultos y prefiere jugar él solo. Tanto cambio le hace sentir inseguro.
  3. Distintas formas de regresión: pide de nuevo el chupete si ya lo había dejado, habla peor o vuelve a hacerse pis. Cree que si es como antes de que naciera el hermanito, todo volverá a la normalidad.
  • La alimentación: adaptarse de golpe a la llegada de un hermano es estresante. Y ese nerviosismo causa en ocasiones trastornos de su conducta alimentaria. Puede mostrarse totalmente inapetente o comer con un ansia inusitada. En realidad no es más que otra llamada de atención, pero suele resultar más alarmante para los padres. Por suerte, este tipo de conducta no suele prolongarse en el tiempo.
  • El sueño: es muy común que el estrés altere su sueño. Puede tardar en dormirse, despertarse en mitad de la noche con pesadillas o levantarse mucho antes que de costumbre. En cuanto el pequeño se adapte a la nueva rutina y a la presencia de un nuevo miembro en la familia, lo normal es que estos problemas desaparezcan solos. 

Cómo reducir sus efectos

Aunque se trate de una situación transitoria, lo cierto es que los celos pueden traer de cabeza a más de un padre. Manejarlos bien ayudará al niño a adaptarse más rápido y mejor a la nueva situación.
  • Es fundamental no ridiculizar los sentimientos del pequeño para no hacerle sentir que ya no nos preocupamos por sus cosas. Para él son muchos cambios de pronto, hay que darle tiempo para que los vaya asimilando.
  • Habrá que mantener en lo posible sus rutinas: leerle un cuento antes de dormir o salir al parque el sábado por la mañana si es lo que venía haciendo antes de la llegada del hermano.
  • Será bueno ignorar sus malos comportamientos (no premiar esas llamadas de atención con nuestra preocupación o enfado) y alabar su conducta cuando nos ayude a su manera con las tareas del cuidado del hermano menor.
  • Hay que sacar tiempo para dedicárselo en exclusiva (cantarle una canción mientras hacemos recados no cuenta).
  • Explicarle que papá y mamá le quieren exactamente igual que antes aunque no puedan dedicarle todo su tiempo. Usa ejemplos cotidianos: si el niño tiene dos juguetes preferidos, un oso de peluche y una pelota, se le puede preguntar si cuando juega con el oso quiere decir que ya no quiere la pelota o al contrario. (3)
1. Club Parenting
2. Eroski Consumer
3. Ser padres
 
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